ITINERARIO YACUANQUER

A 25 kilómetros de San Juan de Pasto, se encuentra el asentamiento donde tuvo origen la primera fundación de la ciudad de Pasto, conocida como la "Villa de Hatun Llacta" ubicada en una hermosa meseta, la cual se divisa desde la carretera Panamericana.
Las fértiles tierras y esplendorosos paisajes que dan brillo cuando el trigo está maduro, son el marco de este rincón de la Patria que guarda pasajes históricos de la lucha independentista.
Hoy Yacuanquer se presenta con identidad, sin el despliegue arquitectónico de la urbe, conservando la casita campesina de antaño que abre sus puertas al encuentro con la historia.
Región involucrada en el proyecto conservacionista Ecoandino. Su ecosistema está entre el páramo que nutre lagunas y valles interandinos cálidos y semicálidos; desde los 2.000 hasta los 3000 m.s.n.m. Sus tierras se labran en parcelas de minifundio, cuya variedad de cultivos las cubre un manto en policromía.
La apacible laboriosidad agrícola de sus pobladores es combinada con la habilidad de sus artesanos.
Venga, pues, y disfrute un par de días con nosotros.

Itinerario sugerido, dos días, una noche.

Primer día: Llegada a Yacuanquer que a 2700 m.s.n.m. brinda calor en el abrazo fraterno de sus gentes que conducen al visitante a un recorrido para conocer el templo de Santa María Magdalena, patrona del municipio; en la plaza está un hermoso monumento en bronce en honor al General Pedro León Torres, héroe venezolano que murió en la casona La Estancia, de arquitectura colonial y que perteneció a don Tomás de Santacruz, jefe principal de los realistas Pastusos. A petición de Bolívar, brindó posada al valiente general Torres después de haber sido herido en la batalla de Bombona- Cariaco, el 7 de abril de 1822.
Después de este recorrido se sale a Chapacual, sitio de alojamiento en casa campesina, acondicionada como albergue para una estadía matizada con olores de cultivos, canto de aves y aire puro que da la sensación de plenitud.
El almuerzo con platos tradicionales agrada al visitante por el toque ancestral, legado de la abuela; una "sopita" de frescos frutos del campo: La harniada o sopa de maíz, acompañada de patacón con hogao, trucha y verduras; de postre dulce de leche.
En la tarde se visita la capilla donde se venera al Señor de la Agonía y después a fincas de criaderos de cuy y trucha.
En la noche una cena con tertulia, aires musicales, y al calor de una fogata el suspenso y enigma por la narración de mitos y leyendas sobre duendes, y hechiceras; otros van a preferir recrearse con juegos tradicionales.

Segundo día: Desayuno con tortillas de callanas. Excursión a la Laguna de Telpis en las faldas del Galeras; azul intenso, oleaje bravio, hermoso paisaje de inspiración, apto para hacer fotografía. La travesía se hace desde Chapacual hasta la vereda San Felipe. La temperatura exige tomar una bebida caliente para cobrar energía.
El almuerzo es en un kiosco típico: Mazamorra, gallina criolla y papas con maní. Este plato elaborado con productos agrícolas de la región, base de la economía, sorprenderá a los visitantes.
Otros sitios de interés, son las veredas de Arguello Alto y Tasnaque donde se puede observar el paisaje popularmente conocido como colcha de retazos y el profundo y escarpado cañón del Guáitara.
Antes de partir una visita a talleres artesanales. Feliz retorno!